Jiří Mašek
Česká republika 🇨🇿
Jiří Mašek se considera un escultor-funcionario. Sus manos crean historias que quedan plasmadas en los rostros de las personas, y por eso elige a aquellas que le llaman la atención y cuyas historias le sirven de inspiración. Es originario de Písek, donde estudió en la Escuela Secundaria Industrial, en la especialidad de Elaboración Artística de Metales. Siempre le ha fascinado la escultura; ha probado diversos materiales, pero el que más le ha cautivado es el plomo. Según él, la fundición de plomo encierra una aleatoriedad artística que confiere a la obra final un aspecto rugoso con detalles delicados.
«Las cabezas se creaban primero en arcilla a partir de una serie de fotografías. Tras el moldeado, las fundía en yeso o en plomo. El plomo suele destruir el molde, por lo que solo se pueden fundir unas pocas piezas, a veces solo una».
Las cabezas de Mašek no son solo un reflejo de personalidades conocidas, sino también una declaración y una captura del momento de conexión a nivel personal. Cada rostro ofrece la posibilidad de reflexionar sobre las historias que vivimos, y cada uno es único. El delicado tratamiento de los detalles, la fuerza del material y la crudeza de la ejecución reflejan la historia de vida de la personalidad que habla a través de sus manos. La cercanía inmediata a estos rostros permite a los espectadores mirar a los ojos a una personalidad a la que, de otro modo, nunca habrían conocido cara a cara, lo que se convierte en un momento de diálogo y autorreflexión.