Roland Rommel
Francie 🇫🇷
Roland creció en Suiza y siempre tuvo que hacer frente a situaciones cambiantes provocadas por los ciclos económicos. En los años setenta, los arquitectos suizos lo tenían difícil debido a la normativa federal, por lo que pasó sin problemas de la carrera artística a la económica. A esto le siguió una formación adicional y una formación continua que culminó con un título federal, lo que, en combinación con su faceta de arquitecto, supuso una simbiosis extraordinaria para el ámbito de la valoración inmobiliaria. Además, fue nombrado por el Gobierno juez para litigios patrimoniales. En la cima de su carrera profesional, como director de una de las principales firmas de auditoría y consultoría del mundo, en la primavera de 2004 decidió dedicarse a sus objetivos personales para poder continuar con su desarrollo personal durante una estancia en el sur de Francia. Volvió a sus antiguas aficiones: la pintura, la música como locutor y cantante de música popular de los años sesenta y, gracias al apoyo y al intercambio con un artista suizo, en junio de 2022 al arte de soldar caprichosas criaturas míticas a partir de chatarra metálica. Para él, la pintura es una forma de liberación, de relajación, pero también de éxito personal. Su hogar está lleno de obras que buscan un nuevo hogar. Es económicamente independiente hasta tal punto que los precios de venta de sus obras se calculan de tal manera que la mitad del importe se destina, de forma demostrable, a personas que pasan hambre en todo el mundo. El resto cubre los gastos de pinturas y lienzos, el transporte a la galería y los gastos de funcionamiento de la misma. Para él es importante poder alegrar a alguien con su obra y ayudar a paliar la necesidad en el mundo. Sus obras me parecen divertidas y frescas, a veces melancólicas y con un alto valor decorativo.
En nuestra galería expone sus obras, que podéis admirar y adquirir.