Věra Sára
Česká republika 🇨🇿
Soy un jardinero y un holgazán de cafeterías que, para escapar de la gente, se refugia alternativamente en las montañas y en el pincel. Al pintar, mantengo la mano ocupada y me despejo la mente, igual que cuando subo a alguna de mis queridas colinas, solo que además puedo tomarme una copa (o dos) de buen vino.
Tuve una suerte increíble de que el destino me pusiera en el camino a una profesora maravillosa, la señora Ingeborg Bečvářová, quien me puso un pincel en la mano y, al mismo tiempo, una copa, con lo que me enganchó. Cuando surgieron las complicaciones de salud, la pintura me ayudó muchísimo y ya me quedé con ella. Me uní a un grupo estupendo de gente en el taller compartido Brett, en Jablonné v Podještědí, donde participé en mis primeros eventos públicos, como subastas benéficas de cuadros y exposiciones colectivas. Allí también me dieron el valor —o la osadía— para ofrecer mis cuadros a otras personas. Para mí, lo más importante es sobre todo el proceso creativo, durante el cual me relajo. Así que, si alguna de mis obras hace feliz a alguien, lo considero una agradable sorpresa.