Elegir marco
Descripción
La figura se dirige hacia la luz. El pelo y el vestido no son más que cera.
A su alrededor, amapolas y flores pálidas; arriba, pájaros. El óvalo enmarca la escena como un medallón; nada se escapa hacia las esquinas, porque no hay esquinas. La delicadeza aquí no es debilidad. Es el silencio en medio de un rojo intenso.
Desde lejos, un óvalo cálido sobre una pared blanca.
De cerca, cera fundida, una silueta blanca, la firma de Siggerinda.
Para el dormitorio y el salón. El óvalo pide una pared libre, no un rectángulo estrecho de muebles. Por la noche, el cobre del centro se vuelve más intenso.
Original.