Elegir marco
Descripción
Cuando tengo resaca del cuerpo humano y del mundo que me rodea, me recuerdo a mí mismo que, antes de nacer, estaba guardado en unas pequeñas judías. «Cada vida en la Tierra purifica el alma, igual que los riñones filtran la sangre», me insistían desde allá. Por suerte, es posible escapar de la ciudad y sentarse en la hierba. Entonces uno recuerda de dónde viene.