Elegir marco
Descripción
Los primeros mensajeros de la primavera decidieron que ya no esperarían al sol – florecieron directamente en la jarra azul, como diciendo: "Aquí estamos y ahora es primavera, que cada cual piense lo que quiera." Un amarillo tan radiante que en él se ven los pollitos de Pascua y los primeros narcisos en el jardincito de la abuela. Las rojas cabecitas de amapola entre ellos son como pequeñas llamas de pasión. El fondo violeta-azulado no es el cielo, es el atardecer que aún no se ha atrevido a marcharse. Toda la pintura huele a tierra húmeda, sol y la más pura alegría de vivir. La autora la pintó