Elegir marco
Descripción
Amapolas rojas, acianos azules y delicadas florecillas blancas se agolpan en un campo dorado, con un cielo infinitamente azul sobre ellas y, a lo lejos, solo un atisbo del horizonte. La autora ha captado ese momento en el que te detienes durante un paseo, cierras los ojos y solo sientes el calor, el viento y una paz absoluta. Ideal para el salón, el dormitorio o la casa de campo, un cuadro que te traerá el verano incluso en invierno.
Cuando el verano es tan bonito que quieres tenerlo en la pared todo el año…