Elegir marco
Descripción
Un mirlo negro con el pico naranja está justo trayendo un gusanito a sus tres polluelos hambrientos y con la boca abierta de par en par. El nido se esconde entre el follaje verde y toda la escena se baña en una cálida luz amarilla, como si acabara de abrirse una ventana a un cuento sobre el amor materno y el despertar primaveral. El estilo naíf, los colores saturados y la increíble ternura de los polluelos hacen del cuadro un éxito rotundo para las habitaciones infantiles, pero también para los adultos que aman la alegría sincera y la naturaleza.