Elegir marco
Descripción
El cuadro captura el momento de entrada consciente en un espacio que no pertenece al hombre. La mujer no se mueve contra los tiburones ni huye ante ellos. La pintura no habla, por tanto, de peligro, sino de los límites de la confianza, el coraje y el respeto hacia lo desconocido. La composición serena paradójicamente intensifica la tensión existencial de toda la escena.