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Descripción
El Trabant nos mira directamente a los ojos.
El capó naranja brilla; los detalles blancos y el emblema cromado del centro recuerdan la época en la que este coche era un símbolo de la vida cotidiana y del silencioso anhelo por viajar.
Los faros son redondos, la parrilla es sencilla y todo el frontal parece casi sonriente. El fondo es neutro y más oscuro.
Nada distrae la atención.
Solo el clásico P50 —una leyenda del automovilismo de Alemania Oriental—, retratado con esmero y nostalgia.
Un coche.
Una época.
Todo un recuerdo de aquellos tiempos en los que el Trabant circulaba por todas partes y para todos.
Pintura realista moderna (obra contemporánea con énfasis en el detalle, la forma y la atmósfera nostálgica).
El clásico Trabant P50 visto de frente. Una obra nostálgica, acogedora y potente.
Ideal para el salón, el despacho, el garaje o el pasillo; cualquier lugar donde quieras tener un recuerdo de esos coches que transportaron a generaciones enteras y se convirtieron en leyenda.
Obra original.
Única en su género.