Elegir marco
Descripción
Sí, vuelve a ser un ramo. De esos que te puedes regalar a ti mismo sin ningún problema. Etéreo, delicado, con los colores de la risa y el silencio. Perfumado como una mezcla de un día de verano y hierbas silvestres de los prados, de las que solo el viento se acuerda. Hay en él algo que no se puede comprar en una tienda, solo en un cuadro. Para ti. O para alguien que se merece un pedacito de tu verano.