Eva Vášová

Eva Vášová

Česká republika 🇨🇿

De pequeña me encantaba pintar y dibujar, y aunque mis primeros pasos a la hora de elegir profesión me llevaban por ese camino, el destino decidió otra cosa. Ahora trabajo como psicóloga. El camino hacia mis cuadros comenzó cuando aprendí a realizar trabajos de gran destreza técnica, dibujos realistas, sobre todo rostros humanos. Lo que vemos en las personas. Pero cuando empecé a trabajar con personas y con sus emociones, sus sentimientos, descubrí que surgían por sí solas colores, formas y materiales que me decían más sobre ellas. La mirada al rostro se convirtió en una mirada a su interior. Al principio no le presté atención. Lo interpretaba como que, cuando una persona se abría a mí, los colores y las formas surgían en el espacio que la rodeaba. Pensaba que se trataba de algún tipo de sinestesia. Quizá sea eso… La verdad es que, a día de hoy, sigo sin saber qué es. Pero me ayuda a comprender las experiencias de los demás. Aún hoy recuerdo vívidamente cómo yo misma tenía la sensación de ser un personaje envuelto en piel gris y, al abrir esa piel con una cremallera, por dentro todo era un derroche de colores. Colores que, sin embargo, hasta entonces no había dejado entrever. Intenté plasmar esa sensación en el lienzo y así surgió el primer cuadro que no era un dibujo realista. Me daba miedo enseñar mis cuadros a alguien porque temía que me juzgaran. Que, de repente, esos cuadros no fueran lo suficientemente buenos, desde luego no tan buenos como los realistas. Pero entonces me di cuenta de que eso no importaba. Cada uno es de alguna manera por dentro, de algún modo colorido, a veces vacío, a veces solo en blanco y negro, otras veces gris o frío, desgarrado, traslúcido, y nada de eso es malo ni bueno. Incluso cómo nos sentimos por dentro cambia, al igual que cambian en cada uno de nosotros los colores, el movimiento, la materia, las formas... Mi mayor inspiración son las personas, pero solo cuando se abren. No veo esos colores en todo el mundo todo el tiempo. Pero cuando los veo, intento plasmarlos en el lienzo. No tienen por qué ser bonitos, solo deben capturar las experiencias humanas a lo largo del tiempo. Sin embargo, yo misma no tengo ningún cuadro en las paredes de mi casa; necesito paredes blancas para que me sirvan de pantalla de proyección. Pero lamento que, en la mayoría de los casos, los míos acaben guardados en el garaje. Por eso he decidido sacarlos y exponerlos en esta galería.

Obras del artista

7 děl
Blízkost (Cercanía)

Blízkost (Cercanía)

Pintura, 40x40 cm

Chvilková letná (Veraniega momentánea)

Chvilková letná (Veraniega momentánea)

Pintura, 60x80 cm

Papírový vinohrad (Viñedo de papel)

Papírový vinohrad (Viñedo de papel)

Pintura, 50x35 cm

Papírový vinohrad (Viñedo de papel)

Papírový vinohrad (Viñedo de papel)

Pintura, 50x50 cm

Zásnuby (Compromiso)

Zásnuby (Compromiso)

Pintura, 20x20 cm

Sereš mě (Me cabreas)

Sereš mě (Me cabreas)

Pintura, 30x30 cm

Mladší sestra (Hermana menor)

Mladší sestra (Hermana menor)

Pintura, 30x35 cm