Elegir marco
Descripción
La máscara mantiene la forma, pero dentro todo se ramifica, se rompe y se reúne nuevamente. Las puntadas bordadas funcionan aquí como una red nerviosa. Irregular, sensible y viva. Cada intervención es a la vez un rastro, una cicatriz y un intento de sanación. El ojo dorado permanece vigilante. Ve más de lo que es agradable y calla más tiempo del que es seguro. Los hilos se tensan, se envuelven y sostienen. No como protección, sino como recordatorio de la frontera entre sostener y apretar. El fondo morado no es decoración. Es un espacio tras la desintegración. Un silencio que aún vibra. Yute y pétal